El mito de la caverna
Un vídeo que resume este célebre pasaje de Platón
Un vídeo que resume este célebre pasaje de Platón
El video, la verdad, da un poco de miedo.
En la película La soga, de Alfred Hitchcock, se desarrolla el siguiente diálogo:
"Brandon: Los Davids de este mundo casi no ocupan un lugar en el espacio. Por eso era la víctima perfecta para un crimen perfecto. Y además no había conseguido su graduación en Harvard de modo que resulta un homicidio justificado.
[...]
- Brandon: Escúcheme Sr. Cadell esos pocos son los que poseen un valor intelectual muy superior que está por encima de los tradicionales conceptos morales. El bien y el mal, lo justo y los injusto son términos inventados para la gente que los necesita porque son inferiores.
- Sr. Kendal: ¿Está de acuerdo con la teoría de Nietzsche sobre el superhombre?
- Brandon: Sí, por supuesto.
- Sr. Kendal: Hitler también.
- Brandon: Hitler era un salvaje paranoico, sus superhombres no eran más que vulgares asesinos sin cerebro. Yo los ahorcaría a todos. Sin lugar a dudas. Por el simple hecho de ser estúpidos. Yo colgaría a todos los incompetentes y locos que existieran en este mundo.
- Sr. Cadell: Pues debería colgarme a mí el primero porque no sé dilucidar sí me habla en serio o en broma lo que si sé es que prefiero no seguir escuchando sus conceptos sobre la humanidad ni sobre los seres que viven en nuestro mundo civilizado.
- Brandon: ¿Civilizado?
- Sr. Cadell: Sí
- Brandon: Tal vez confunda usted la civilización con hipocresía.
[...]
- Brandon: ¿Recuerda la conversación que tuvimos con el Sr. Cadell? ¿Recuerda cuando dijimos que la vida de los seres inferiores carecía de importancia, y usted y yo estábamos de acuerdo? ¿qué los conceptos morales del bien y del mal, de lo justo y lo injusto no son válidos para los seres intelectualmente superiores? ¿Lo recuerda?
- Cadell: Sí, lo recuerdo
- Brandon: No hemos hecho más que eso. Philip y yo hemos seguido sus reglas. Convertimos en realidad lo que usted y yo teorizábamos. Sabía que los comprendería. Tiene que comprendernos
- Cadell: Brandon (...) Acabas de arrojarme a la cara mis propios argumentos y tenías derecho a hacerlo. Un hombre debe mantener lo que expresa. Pero le diste un significado a mis palabras que jamás hubiera podido sospechar. Las tergiversas a tu conveniencia para convertirlas en la excusa que justificara tu repulsivo crimen. Nunca significaron eso. Y no vas a escudarte en ellas. (...) Quiero decir que esta noche me has hecho avergonzar sobre cuantos conceptos he sostenido en mi vida sobre seres superiores e inferiores y te doy las gracias por esa vergüenza porque ahora sé que todos somos personas individuales, simples seres humanos con derecho a vivir, a pensar, a trabajar con plena libertad pero respetando nuestras obligaciones con la sociedad. ¿Qué derecho tienes para atreverte a decir que eres superior a la mayor parte de seres humanos? ¿Quién te dio el derecho para decidir que ese pobre muchacho que está ahí eres un ser inferior y debía ser eliminado? ¿Creíste que eras Dios, Brandon?"
Fue uno de los personajes más enigmáticos del barroco y, desde luego, una "rara avis" del Racionalismo. Baruch Spinoza (o Espinosa, o Espinoza) era un "marrano" (es decir, judío converso) holandés de origen ibérico, un sefardí exiliado en los Países Bajos. Los rabinos lo expulsaron de su comunidad por defender que "no había Dios sino filosóficamente". Cuando no filosofaba, y para tener sustento (pues de la filosofía apenas se sobrevive) se dedicaba a pulir lentes para artefactos ópticos. Vivió de un modo humilde (varios años los pasó encerrado en una buhardilla en Amsterdam) y lejos de la fama de otros filósofos de su tiempo. Sobre la muerte aseguraba: "Un hombre sensato en nada piensa menos que en la muerte. Quiso describir a Dios, la Naturaleza y al ser humano, incluidos sus afectos, "more geométrico" (a la manera de los geómetras). Borges le dedicó el siguiente soneto: Las traslúcidas manos del judío
labran en la penumbra los cristales
y la tarde que muere es miedo y frío.
(Las tardes a las tardes son iguales.)
Las manos y el espacio de jacinto
que palidece en el confín del Ghetto
casi no existen para el hombre quieto
que está soñando un claro laberinto.
No lo turba la fama, ese reflejo
de sueños en el sueño de otro espejo,
ni el temeroso amor de las doncellas.
Libre de la metáfora y del mito
labra un arduo cristal: el infinito
mapa de Aquel que es todas Sus estrellas.
"Platón opinaba que todo lo que podemos tocar y sentir en la naturaleza fluye. Es decir, según él, no existen unas pocas que no se disuelven. Absolutamente todo lo que pertenece al mundo de los sentidos está formado por una materia que se desgasta con el tiempo. Pero, a la vez, todo está hecho con un eterno e inmutable.
¿Lo entiendes? Ah, ¿no...?
¿Por qué todos los caballos son iguales, Sofía? A lo mejor piensas que no lo son en absoluto. Pero hay algo que todos los caballos tienen en común, algo que hace que nunca tengamos problemas para distinguir un caballo de cualquier otro animal. El caballo individual «fluye», claro está. Puede ser viejo, cojo, y, con el tiempo, se pondrá enfermo y morirá. Pero el «molde de caballo» es eterno e inmutable.
Esto quiere decir que, para Platón, lo eterno y lo inmutable no es una «materia primaria» física. Lo que es eterno e inmutable son los modelos espirituales o abstractos, a cuya imagen todo está moldeado.
Déjame precisar: los presocráticos habían dado una explicación, mas o menos razonable, de los cambios en la naturaleza, sin tener que presumir que algo «cambia» de verdad. En medio del ciclo de la naturaleza, hay algunas partes mínimas que son eternas e inmutables y que no se disuelven, pensaban ellos ¡Muy bien, Sofía! Digo muy bien, pero no podían explicar cómo estas «partes mínimas», que alguna vez habían sido las piezas para construir un caballo, de pronto pueden juntarse para formar un «caballo» completamente nuevo, unos tres o cuatrocientos años más tarde. O formar un elefante, por usar otro ejemplo, o un cocodrilo. Lo que quiere decir Platón es que los átomos de Demócrito nunca pueden llegar a convertirse en un «cocofante» o un «eledrilo». Precisamente, esto fue lo que puso en marcha su reflexión filosófica.
Si ya estás entendiendo lo que quiero decir, puedes saltarte este apartado. Para estar seguro, voy a precisar: tienes una serie de piezas del lego y construyes con ellas un caballo. Luego lo deshaces y vuelves a meter las piezas en una caja. No puedes esperar que surja un caballo completamente nuevo con sólo sacudir la caja que contiene las piezas. ¡Cómo iban a poder las piezas arreglárselas por su cuenta para volver a convertirse en caballo! No, eres tú la que tienes que volver a construir el caballo, Sofía. Y lo logras gracias a una imagen que tienes en tu cabeza del aspecto del caballo. Es decir: el caballo de lego está moldeado según un modelo que queda inalterado de caballo en caballo.
(...) Supongamos que caes al mundo desde el espacio y que jamás has visto una pastelería. De repente, te topas con una de aspecto tentador, y ves, sobre un mostrador, cincuenta pastas idénticas. Supongo que te habrías roto la cabeza, preguntándote cómo era posible que fueran todas idénticas. Sin embargo puede ser que alguna de ellas careciera de algo que tuvieran las demás. Si eran figuras, puede que a una le faltara un brazo y a otra un trozo de cabeza, y que una tercera tuviera, a lo mejor, un bulto en la tripa. Tras pensarlo detenidamente, llegarías, no obstante, a la conclusión de que todas las pastas tenían un denominador común. Aunque ninguna fuera totalmente perfecta, se te ocurriría pensar que deben de tener un origen común. Te darías cuenta de que todas las pastas están hechas con el mismo molde. Y hay más Sofía, hay algo más: ahora tendrás un fuerte deseo de ver ese molde. Esto quiere decir que, para Platón, lo eterno y lo inmutable no es una «materia primaria» física. Lo que es eterno e inmutable son los modelos espirituales o abstractos, a cuya imagen todo está moldeado. (...) [A Platón} Le extrañó cómo todos los fenómenos de la naturaleza podían ser tan iguales entre ellos, y llegó a la conclusión de que debía de haber un reducido número de moldes que se encuentran «detrás de» todo lo que vemos a nuestro alrededor. A estos moldes Platón los llamó Ideas. Detrás de todos los caballos, cerdos y seres humanos, se encuentra la «idea de caballo», la «idea de cerdo» y la «idea de ser humano». (...)
Conclusión: Platón pensaba que tenía que haber una realidad detrás «del mundo de los sentidos», y a esta realidad la llamó el mundo de las Ideas. Aquí se encuentran las eternas e inmutables «imágenes modelo», detrás de los distintos fenómenos con los que nos topamos en la naturaleza. A este espectacular concepto lo llamamos la teoría de las Ideas de Platón."
En este cuadro que Rafael culminó en 1510, sin lugar a dudas una de sus obras maestras, el genio renacentista situó en el centro a Platón y Aristóteles, los más grandes autores de la Antigüedad, pero también aparecen Sócrates, Euclides, etc. En el siguiente enlace encontraréis una versión interactiva de este cuadro: pinchando sobre los personajes principales conoceréis algo de ellos y su filosofía. Aprovechad para repasar a los presocráticos que hemos estudiado en clase: al menos a Heráclito, Zenón (discípulo de Parménides) y Pitágoras. http://www.xtec.es/~lvallmaj/taller/atenes2.htm
En la siguiente dirección podéis encontrar un montón de citas de Nietzsche. Siempre resultan, cuanto menos, estimulantes:
http://www.proverbia.net/citasautor.asp?autor=710
Por cierto: ¿será verdad que Dios ha muerto? Extraño asunto para volver de la Semana Santa.
Son muchos los elementos filosóficos a partir de los cuales está confeccionado el argumento del film Matrix. De entrada, la propia ontología que propone se basa en una hipótesis de Putnam (la de los "cerebros en matraces"). Por otra parte, es posible notar el aliento de Platón (mito de la caverna) y, sobre todo, de Descartes. A los que tengan tiempo e interés, les recomiendo el enlace siguiente:
http://www.telecable.es/personales/ filomatrix/lafilosofiaymatrix.html
Se trata de una página confeccionada por la profesora Concepción Gómez, que lleva mucho tiempo y esfuerzo invertidos en el estudio filosófico de esta película y que, recientemente, ha publicado un libro muy completo sobre el particular.
Para profundizar un poco en la figura de Sócrates, aquí tenéis unos cuantos enlaces interesantes:
Para profundizar un poco en la figura de Sócrates, aquí tenéis unos cuantos enlaces interesantes:
Puesto que hoy hemos comenzado a estudiar en clase este asunto, os transcribo a continuación el pasaje en que aparece, por primera vez, el tema de la muerte de Dios en Nietzsche. Se trata de un parágrafo de "La gaya ciencia" titulado "El loco" (la obra en que se abordará este asunto con mayor profundidad es "Así habló Zaratustra".
(Este post intenta responder a una pregunta de "Mafalda")
El lunes 13 realizaremos un control escrito sobre el tema de Platón. Como sabéis, seguimos el modelo del examen de Selectividad. Por ello, os recomiendo que echéis un vistazo al siguiente enlace, en el que podréis encontrar ejemplos de exámenes resueltos, no sólo de Filosofía, también de las demás asignaturas. Ojo: en otras comunidades el modelo es distinto.
Esta semana hemos comentado en clase el célebre "Mito de la caverna", que se expone en el libro VII de La República de Platón. Sin duda este pasaje se presta a múltiples interpretaciones más allá de su significado en función de la filosofía de su creador. Algunas son tan curiosas como aquella que lo considera la primera referencia... ¡al cine! En realidad, esta interpretación se origina en un comentario que Alejo Carpentier realizó en un artículo de 1957: "Quien adquiere un ticket en la taquilla, penetra en una sala ya a oscuras, y se instala cómodamente ante una pantalla donde, como en la caverna de Platón, habrá de contemplar una imagen ilusoria de la realidad". Tampoco han faltado los que le otorgan un significado religioso, e incluso en una novela reciente (titulada justamente "La caverna") plantea José Saramago si todo este mundo nuestro del consumo, de la publicidad, de los grandes almacenes, etc., no será en el fundo nuestra "caverna" contemporánea.
Hace pocos años se puso muy de moda la novela El mundo de Sofía, de Jostein Gaarder. En ella, la joven Sofía se iniciaba en el mundo de la filosofía a través de su correspondencia con un profesor. El libro tuvo un enorme éxito internacional y estoy seguro de que arrastró a muchos chavales de Bachillerato a la carrera de Filosofía (donde, a lo mejor, las cosas no eran tan fáciles como en la novela). En cualquier caso, podéis echarle un vistacillo al capítulo que el autor dedica a Platón